
El sistema de inspección vehicular fijo está diseñado para instalarse bajo la superficie de rodaje, capturando imágenes de alta definición del chasis de los vehículos en movimiento. Integra una cámara CCD progresiva de 5000x2048 píxeles que genera registros detallados almacenados directamente en la estación de trabajo del operador. La arquitectura permite identificar objetos sospechosos o anomalías estructurales en la parte inferior de unidades de transporte sin interrumpir el flujo del tráfico. La información de cada inspección se organiza en una base de datos estructurada con capacidad de búsqueda temporal, facilitando auditorías y trazabilidad operativa. El sistema soporta cargas por eje de hasta 50 toneladas y funciona en condiciones ambientales severas gracias a su encapsulamiento IP68.