
El sensor direccionable multicriterio ACD-V integra cuatro tecnologías de detección —humo fotoeléctrico, calor por termistores, monóxido de carbono (CO) y Rise-of-Rise— en una única unidad de perfil reducido. Diseñado para aplicaciones con diversidad de materiales combustibles, optimiza la respuesta ante incipientes de fuego mediante sensores térmicos posicionados para máxima sensibilidad, al tiempo que detecta niveles críticos de CO con mínima tasa de falsas alarmas. El protocolo DCP garantiza comunicación inmune a ruido eléctrico en bucles direccionables, con compensación automática que preserva la calibración ante contaminación acumulada. Compatible con paneles FireNet de Hochiki, su diseño de 2' (0.61 m) de altura facilita la integración en entornos con restricciones de espacio.